La Vitamina C es una súper molécula. En el laboratorio, trabajar con ella es un poco como trabajar con uranio radiactivo. Tiene un poder enorme en su interior, pero hay que gestionarla meticulosamente y con extremo cuidado.
Yo suelo llamar a la Vitamina C la Arquitecta y la Bomba de Tiempo.
Por qué la Arquitecta
La Vitamina C no está ahí solo para dar “brillo”. En términos químicos, es una constructora. Ayuda a que la piel produzca más colágeno actuando como cofactor. Sin ella, tu piel literalmente no puede estabilizar la red de colágeno que la mantiene firme y evita que aparezcan arrugas.
Pero también tiene otra función. Es un borrador. Bloquea una enzima llamada tirosinasa, que es la responsable de producir melanina en exceso. Dicho de forma simple: le dice a tu piel que deje de fabricar más “tinta” de la cuenta. Lo que aquí en España llamamos manchas.
Y además actúa como neutralizador de radicales libres. Imagina que los radicales libres (procedentes de la contaminación o del sol) son como granadas impactando contra tu piel. La Vitamina C actúa como un escudo que recibe el impacto para que tu piel no tenga que hacerlo.
Por qué no es para todo el mundo
La Vitamina C es una herramienta increíble cuando hablamos de daño solar o manchas persistentes. Pero hay una excepción importante: las pieles sensibles. Para que la Vitamina C funcione correctamente necesita un pH muy bajo. Eso significa que es ácida.
Probablemente hayas escuchado a alguien decir: “Yo probé la Vitamina C y me quemaba”. En muchos casos ocurre simplemente porque esa persona tiene la piel sensible. En The Spanish Alchemist priorizamos la barrera cutánea por encima de cualquier tendencia de marketing. Por eso no incluimos Vitamina C en nuestras fórmulas diseñadas para piel sensible. En esos casos utilizamos otro conjunto de moléculas que solucionan el mismo problema sin provocar esa sensación de irritación.
La química del reloj: la mentira de la “naranja”
Ésta es la parte más importante. La Vitamina C es famosa por ser extremadamente inestable. En el momento en que entra en contacto con el aire, o cuando pasa meses en una estantería, empieza a transformarse en ácido dehidroascórbico.
Porcentaje de Vitamina C activa en una botella cerrada en solución acuosa pura
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Tiempo |
% Vitamina C activa restante |
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Mes 0 |
100% |
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Mes 1 |
27% |
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Mes 2 |
7% |
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Mes 3 |
2% |
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Mes 6 |
0.1% |
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Mes 12 |
0% |
Fuente: /https://globalresearchonline.net/journalcontents/v30-2/05.pdf
La prueba visual
La señal más evidente es el color anaranjado o marrón. Pero aquí está uno de los secretos de la industria: La Vitamina C pura en realidad no tiene color. Muchas marcas tiñen sus sérums de naranja o marrón durante la fabricación. ¿Por qué? Porque saben que cuando compres esa botella probablemente tendrá entre seis y doce meses de antigüedad y ya estará oxidada. Añaden ese color, y muchas veces incluso una naranja en la caja, para que pienses que así es como debería verse.

Pero la realidad es otra. Ese sérum naranja ya se ha convertido en pro-oxidante. Está haciendo literalmente lo contrario de lo que pretendías cuando lo compraste.
Nosotros pasamos un año investigando cómo resolver este problema. Pero antes de contarte cómo conseguimos domesticar esta “bomba de tiempo”, tenemos que hablar del siguiente peso pesado en nuestro laboratorio.
Lo siguiente: Retinol.
Nos vemos allí.
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